Tecnología que transforma: 15 tendencias que marcarán 2026
Una guía para entender cómo la tecnología transformará economías, gobiernos y sociedades
Hablar de tendencias tecnológicas no es hablar del futuro lejano. Es hablar de decisiones que ya se están tomando hoy y que, en los próximos años, definirán cómo producimos, trabajamos, nos movemos, nos cuidamos y nos relacionamos con el Estado y con las empresas. Para 2026, muchas de las tecnologías que durante años se consideraron experimentales empiezan a integrarse de forma concreta en servicios, infraestructuras y modelos de negocio.
Esta lista de 15 tendencias tecnológicas clave para 2026 no busca anticipar modas ni presentar innovaciones aisladas. Su objetivo es ofrecer una lectura estructurada de hacia dónde se está moviendo el ecosistema digital global, desde la inteligencia artificial y la conectividad, hasta la identidad digital, la ciberseguridad, la sostenibilidad y la biotecnología. Todas ellas comparten un rasgo común: su impacto no depende solo de su madurez técnica, sino de cómo se integran en políticas públicas, marcos regulatorios, organizaciones y capacidades humanas.
Entender estas tendencias —qué son, cómo funcionan y cómo ya se están aplicando— es un primer paso para tomar mejores decisiones. Para gobiernos, empresas y sociedad en su conjunto, el reto no es sólo adoptar tecnología, sino hacerlo de manera responsable, estratégica y centrada en las personas, en un contexto donde las brechas digitales y las desigualdades siguen siendo una realidad, especialmente en regiones como América Latina.
Tecnología 1. IA agéntica / agentes de IA individuales y multimodales
La IA agéntica se refiere a sistemas de inteligencia artificial diseñados para cumplir objetivos completos, no solo para responder preguntas. A diferencia de los chatbots tradicionales, que reaccionan a instrucciones puntuales, los agentes de IA pueden planear, decidir y actuar de forma autónoma, con una supervisión humana limitada.
Estos agentes funcionan como “colaboradores digitales”: reciben un objetivo general definido por una persona, lo dividen en tareas más pequeñas, eligen las herramientas necesarias y ajustan sus decisiones conforme aprenden de lo que ocurre a su alrededor. Cuando hablamos de IA agéntica multimodal, nos referimos a varios agentes especializados —por ejemplo, uno en datos, otro en logística y otro en análisis financiero— que trabajan de forma coordinada para resolver problemas complejos que un solo sistema no podría abordar por sí mismo.
Ejemplo práctico:
Una empresa con una cadena de suministro global puede usar un conjunto de agentes de IA: uno monitorea inventarios, otro analiza el clima y las rutas de transporte, y otro evalúa costos y riesgos. En conjunto, estos agentes ajustan automáticamente pedidos, rutas y tiempos de entrega ante un retraso portuario o un evento climático, sin necesidad de que una persona intervenga en cada decisión.
Tecnología 2. IA generativa multimodal
¿Qué es?
La IA generativa multimodal es una evolución de la inteligencia artificial capaz de entender y crear contenido combinando varios formatos al mismo tiempo: texto, imágenes, audio, video y datos. No solo “genera” información, sino que razona a partir de distintos tipos de señales, lo que le permite producir resultados más coherentes, contextuales y cercanos a calidad profesional.
A diferencia de las primeras herramientas de IA, que trabajaban con un solo tipo de información, estos sistemas pueden, por ejemplo, leer un documento, analizar una imagen, escuchar un audio y generar una respuesta integrada. Esto amplía su uso más allá de la automatización básica y la convierte en una herramienta transversal para educación, salud, análisis de datos, diseño, comunicación y servicios públicos.
Ejemplo práctico:
Un docente puede subir un texto, un conjunto de imágenes y un breve audio, y la IA generativa multimodal crea automáticamente una presentación, un video explicativo y materiales de apoyo adaptados a distintos niveles educativos. De forma similar, una empresa puede transformar reportes técnicos en resúmenes visuales y videos para directivos o clientes sin conocimientos especializados.
Tecnología 3. Computación cuántica aplicada y encripción post-cuántica
¿Qué es?
La computación cuántica es una forma de procesamiento que utiliza principios de la mecánica cuántica —como la superposición y el entrelazamiento— para resolver problemas que hoy son prácticamente imposibles para las computadoras tradicionales. En lugar de trabajar solo con ceros y unos, estas computadoras procesan múltiples posibilidades al mismo tiempo, lo que les permite abordar cálculos extremadamente complejos.
Hacia 2026, esta tecnología comienza a pasar de la experimentación a aplicaciones prácticas concretas, especialmente en optimización de sistemas, simulación de moléculas y análisis avanzado de datos. Al mismo tiempo, surge la encripción post-cuántica, un nuevo conjunto de métodos de seguridad diseñados para proteger la información frente a computadoras cuánticas futuras, capaces de romper los sistemas de cifrado actuales.
Ejemplo práctico:
Una empresa farmacéutica puede usar computación cuántica para simular miles de combinaciones moleculares en días, en lugar de años, acelerando el desarrollo de nuevos medicamentos. En paralelo, un banco comienza a migrar sus sistemas a encripción post-cuántica para asegurar que los datos financieros y personales que hoy almacena sigan siendo seguros dentro de diez o quince años, cuando la computación cuántica esté más extendida.
Tecnología 4. Computación post-cuántica
¿Qué es?
La encripción post-cuántica se refiere a un conjunto de métodos de seguridad diseñados para proteger la información digital frente a futuras computadoras cuánticas, que tendrán la capacidad de romper muchos de los sistemas de cifrado utilizados actualmente. Aunque estas computadoras aún no están ampliamente disponibles, existe el riesgo de que datos cifrados hoy puedan ser almacenados y descifrados en el futuro.
Ante este escenario, la encripción post-cuántica busca anticiparse, desarrollando algoritmos resistentes a ataques cuánticos y permitiendo una transición gradual hacia nuevos estándares de seguridad. Esta migración es especialmente relevante para información sensible que debe mantenerse protegida durante largos periodos, como datos financieros, médicos, gubernamentales o secretos industriales.
Ejemplo práctico:
Un banco comienza a migrar sus sistemas de seguridad a esquemas de encripción post-cuántica para garantizar que los datos financieros y personales que hoy almacena sigan siendo confidenciales dentro de diez o quince años. De manera similar, gobiernos y operadores de infraestructura crítica pueden proteger comunicaciones y registros estratégicos frente a amenazas que aún no existen, pero que ya se están anticipando.
Tecnología 5. Computación neuromórfica
¿Qué es?
La computación neuromórfica es un enfoque de hardware y software que busca imitar la forma en que funciona el cerebro humano. En lugar de procesar información de manera lineal y constante, estos sistemas están diseñados para responder solo cuando ocurre un evento relevante, como lo hacen las neuronas y sinapsis del cerebro. Esto permite un procesamiento más eficiente, adaptable y con un consumo de energía mucho menor.
A diferencia de los sistemas tradicionales de inteligencia artificial, que dependen de grandes centros de datos y un alto uso de energía, la computación neuromórfica está pensada para llevar la IA directamente a los dispositivos, permitiendo que funcionen de manera continua sin necesidad de conectarse constantemente a la nube. Esto abre la puerta a una infraestructura digital más sostenible y a aplicaciones de IA en tiempo real.
Ejemplo práctico:
Un dispositivo portátil de salud puede usar computación neuromórfica para analizar de forma continua señales como el ritmo cardíaco o patrones de movimiento, detectando anomalías al instante sin agotar la batería. De manera similar, sensores industriales en fábricas o ciudades pueden procesar audio, imagen o datos ambientales localmente, reaccionando de inmediato ante fallas o riesgos sin depender de conexiones permanentes a servidores centrales.
Tecnología 6. Computación espacial
¿Qué es?
La computación espacial combina realidad aumentada, realidad virtual y realidad mixta con inteligencia artificial, sensores avanzados y conectividad de alta velocidad para crear entornos digitales tridimensionales que se integran con el mundo físico. En lugar de interactuar con pantallas planas, las personas pueden trabajar, aprender y colaborar dentro de espacios digitales inmersivos que responden a su movimiento, voz y contexto.
Esta tecnología permite una nueva forma de interacción entre humanos y computadoras, donde la información “aparece” en el espacio físico o se recrean entornos completos de manera virtual. A partir de dispositivos como visores o gafas inteligentes, la computación espacial comienza a trasladarse del entretenimiento a usos profesionales, educativos e industriales.
Ejemplo práctico:
Un técnico de mantenimiento puede usar gafas de realidad mixta para ver instrucciones paso a paso superpuestas sobre una máquina real, mientras un experto remoto observa el mismo entorno y lo guía en tiempo real. En educación, estudiantes pueden recorrer una fábrica, un hospital o un sitio arqueológico virtual como si estuvieran ahí, reduciendo costos de entrenamiento y ampliando el acceso a experiencias que antes eran limitadas o inaccesibles.
Tecnología 7. Preparación para 6G
¿Qué es?
La preparación para 6G se refiere al desarrollo de los primeros estándares, tecnologías y pruebas que darán forma a la próxima generación de redes móviles, cuyos lineamientos técnicos comenzarán a definirse a partir de 2026. A diferencia de generaciones anteriores, el 6G no solo representa una mejora incremental, sino un salto de escala en capacidad, al pasar de velocidades medidas en megabits o gigabits por segundo (Mbps y Gbps) a terabits por segundo (Tbps), con latencias de apenas microsegundos.
Estas capacidades permitirán una conectividad casi instantánea y altamente confiable, integrada desde el diseño con inteligencia artificial para optimizar la operación de la red, el uso de energía y la ciberseguridad. Más que una evolución del 5G, el 6G está concebido como una infraestructura habilitadora para aplicaciones que hoy son limitadas o inviables, como gemelos digitales a gran escala, realidad extendida persistente y automatización industrial avanzada.
Ejemplo práctico:
Un hospital puede prepararse para redes 6G capaces de transmitir imágenes médicas en tiempo real y con altísima resolución, permitiendo cirugías remotas con precisión milimétrica. De forma similar, una ciudad puede operar miles de gemelos digitales —de tránsito, energía o agua— que intercambian grandes volúmenes de datos de manera continua, algo que solo será posible con el paso a velocidades del orden de los terabits por segundo.
Tecnología 8. Gemelos digitales
¿Qué es?
Los gemelos digitales son réplicas virtuales dinámicas de sistemas físicos —como una máquina, una fábrica, una red eléctrica o incluso una ciudad— que se mantienen conectadas a datos en tiempo real. Estas réplicas permiten simular, analizar y optimizar el funcionamiento de sistemas complejos antes de hacer cambios en el mundo físico, reduciendo riesgos, costos y tiempos de implementación.
A diferencia de los modelos tradicionales, que ofrecen una fotografía estática de la realidad, los gemelos digitales evolucionan de manera continua a medida que reciben información de sensores, sistemas y plataformas digitales. Con el avance de la conectividad, la inteligencia artificial y el procesamiento de datos, esta tecnología está pasando de representar componentes aislados a modelar sistemas completos e interconectados, como cadenas de suministro, infraestructuras críticas o ecosistemas naturales.
Ejemplo práctico:
Una empresa industrial puede crear un gemelo digital de toda su planta para probar distintos escenarios —fallas, picos de demanda o cambios en el suministro— antes de que ocurran en la realidad. En un contexto urbano, un gobierno local puede simular el impacto de una obra vial o una contingencia climática sobre el tráfico, el transporte público y los servicios, tomando decisiones mejor informadas y más rápidas, algo especialmente valioso para ciudades en rápido crecimiento en América Latina.
Tecnología 9. Vehículos autónomos comerciales
¿Qué es?
Los vehículos autónomos comerciales son vehículos capaces de desplazarse con mínima o nula intervención humana, utilizando una combinación de sensores, inteligencia artificial y conectividad. Entre estos sensores destaca el LiDAR, una tecnología que funciona como un “radar láser”: emite pulsos de luz para medir distancias y crear mapas tridimensionales muy precisos del entorno en tiempo real. A esto se suman cámaras y radares que permiten detectar peatones, otros vehículos, señales y obstáculos.
Estos sistemas procesan toda esta información mediante inteligencia artificial para tomar decisiones de conducción de forma continua. Para 2026, el avance clave no es solo tecnológico, sino operativo: los vehículos autónomos comienzan a funcionar como servicios comerciales en entornos controlados, con reglas claras y supervisión.
Ejemplo práctico:
En ciudades como Phoenix, San Francisco o Beijing ya operan servicios de robotaxis autónomos en zonas específicas, transportando pasajeros sin conductor. En logística, camiones autónomos recorren tramos largos de autopistas entre centros industriales, mientras conductores humanos se encargan de la entrada y salida de las ciudades. Este modelo híbrido anticipa cómo esta tecnología puede integrarse gradualmente en sistemas de movilidad y comercio, incluidos los corredores industriales de América Latina.
Tecnología 10. Interfaces cerebro-computadora (BCI)
¿Qué es?
Las interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) son tecnologías que permiten una comunicación directa entre el cerebro humano y dispositivos externos, sin necesidad de usar músculos ni movimientos físicos. Funcionan interpretando señales neuronales —ya sea mediante implantes en el cerebro o a través de sensores externos colocados sobre la cabeza— y traduciéndolas en acciones digitales, como mover un cursor, escribir texto o controlar una prótesis.
Existen dos grandes tipos de BCI: las invasivas, que requieren implantes quirúrgicos y ofrecen señales más precisas, y las no invasivas, que utilizan sensores externos y priorizan seguridad y facilidad de uso. En los próximos años, esta tecnología avanza de la investigación clínica hacia aplicaciones médicas y comerciales iniciales, al tiempo que abre debates éticos y regulatorios sobre privacidad mental y derechos cognitivos.
Ejemplo práctico:
Una persona con parálisis puede usar una interfaz cerebro-computadora para comunicarse escribiendo mensajes o controlando una prótesis solo con su actividad cerebral. En el corto plazo, dispositivos no invasivos podrían permitir a pacientes controlar equipos médicos o interactuar con sistemas digitales básicos. Estos avances, ya en fase de pruebas en distintos países, anticipan un nuevo tipo de relación entre las personas y la tecnología, con implicaciones profundas para la salud y la inclusión.
Tecnología 11. Biotecnología digital y CRISPR
¿Qué es?
La biotecnología digital combina herramientas como la inteligencia artificial, el análisis de datos y la computación avanzada con técnicas de edición genética, entre ellas CRISPR, un método que funciona como unas “tijeras moleculares” capaces de cortar y modificar el ADN con alta precisión. Esta combinación permite analizar y modificar procesos biológicos de forma mucho más rápida y controlada que antes.
Dentro de este campo destacan las terapias génicas, tratamientos médicos que actúan directamente sobre los genes de una persona para corregir, reemplazar o desactivar una alteración genética que causa una enfermedad, en lugar de tratar solo los síntomas. Muchas de estas terapias están diseñadas para aplicarse una sola vez, con efectos que pueden durar años.
Gracias al uso de modelos digitales e inteligencia artificial, estas tecnologías están acelerando el desarrollo de medicamentos, terapias personalizadas, cultivos más resistentes y procesos biológicos más sostenibles.
Ejemplo práctico:
En salud, una terapia génica basada en CRISPR puede corregir una mutación que causa una enfermedad hereditaria con una sola intervención, reduciendo drásticamente la necesidad de tratamientos de por vida. En agricultura, cultivos editados genéticamente pueden adaptarse mejor a sequías o plagas, algo especialmente relevante para regiones expuestas al cambio climático, incluidas muchas zonas de América Latina.
Tecnología 12. Arquitectura Zero Trust
¿Qué es?
La arquitectura Zero Trust es un enfoque de ciberseguridad que parte de un principio sencillo pero contundente: no confiar automáticamente en ningún usuario, dispositivo o sistema, aunque se encuentre dentro de la red de una organización. En lugar de asumir que lo “interno” es seguro, este modelo exige verificación continua de identidad, permisos y contexto en cada intento de acceso.
A diferencia de los esquemas tradicionales, que se apoyan en un perímetro de seguridad claro, Zero Trust asume que las redes son dinámicas, distribuidas y constantemente expuestas. Este enfoque resulta especialmente relevante en entornos donde las personas trabajan de forma remota, utilizan servicios en la nube y acceden desde múltiples dispositivos. La seguridad deja de ser un punto de entrada único y se convierte en un proceso permanente.
Ejemplo práctico:
En una empresa o institución pública, un empleado que accede a un sistema financiero debe autenticarse cada vez, y su nivel de acceso depende de su rol, ubicación y dispositivo. Si intenta conectarse desde un equipo no autorizado o una red insegura, el sistema puede limitar o bloquear el acceso automáticamente. Este tipo de arquitectura reduce significativamente el impacto de credenciales robadas y se está convirtiendo en un estándar para proteger infraestructura crítica y servicios digitales sensibles.
Tecnología 13. Identidad digital descentralizada
¿Qué es?
La identidad digital descentralizada es un modelo que permite a las personas controlar su identidad y sus datos personales en entornos digitales, sin depender de una autoridad central que concentre toda la información. Este enfoque se apoya en estándares abiertos como los Verifiable Credentials (VCs) —credenciales digitales verificables— y los Decentralized Identifiers (DIDs), que permiten comprobar la autenticidad de una identidad o documento sin necesidad de consultar una base de datos centralizada.
En la práctica, esto significa que una persona puede demostrar quién es o qué atributos tiene (edad, estudios, licencia, residencia) compartiendo solo la información necesaria, de forma segura y verificable. Esta visión ya se está traduciendo en políticas públicas: la regulación eIDAS 2.0 obliga a cada Estado miembro de la Unión Europea a ofrecer, a partir de 2026, una billetera europea de identidad digital interoperable para ciudadanos y empresas.
Ejemplo práctico:
Una persona puede usar una billetera de identidad digital para acreditar su identidad, firmar documentos o acceder a servicios financieros y públicos, tanto dentro como fuera de su país. Para gobiernos y empresas, esto reduce fraudes, simplifica trámites y mejora la interoperabilidad entre sistemas, una lección especialmente relevante para regiones como América Latina, donde la identidad y la inclusión digital siguen siendo retos estructurales.
Tecnología 14. Tecnologías sostenibles y TI verde / captura de carbono
¿Qué es?
Las tecnologías sostenibles y la TI verde buscan reducir el impacto ambiental del sector digital, que hoy representa alrededor del 7% del consumo eléctrico global y podría alcanzar el 13% hacia 2030. Este enfoque incluye centros de datos más eficientes, optimización de software para reducir consumo energético, reutilización y reciclaje de dispositivos electrónicos, así como el uso de energías renovables para alimentar la infraestructura digital. Cada vez más, la sostenibilidad deja de ser voluntaria y se integra a métricas de desempeño de empresas y áreas de tecnología.
De forma complementaria, la captura de carbono utiliza tecnologías como la captura directa de CO₂ del aire, la economía circular y la transición energética para reducir emisiones y mitigar el cambio climático. Estas soluciones digitales y energéticas avanzan en paralelo, impulsadas por regulación, inversión y presión social para demostrar impactos reales y medibles.
Ejemplo práctico:
Una empresa puede operar centros de datos alimentados por energía renovable y usar inteligencia artificial para optimizar el consumo eléctrico en tiempo real, reduciendo costos y emisiones. Al mismo tiempo, puede invertir en proyectos de captura de carbono o economía circular para compensar su huella digital. Este tipo de estrategias ya se integran en regulaciones como las europeas y marcan una ruta clara para empresas y gobiernos que buscan combinar transformación digital y sostenibilidad, una prioridad creciente también en América Latina.
Tecnología 15. Plataformas low-code y no-code
¿Qué es?
Las plataformas low-code y no-code permiten crear aplicaciones de software con poca o ninguna programación tradicional, utilizando interfaces gráficas, plantillas y componentes predefinidos. Su objetivo es democratizar el desarrollo de software, habilitando a los llamados desarrolladores ciudadanos: personas sin formación técnica profunda que pueden construir soluciones digitales para resolver problemas concretos de su área o institución.
Estas plataformas surgen como respuesta a una brecha estructural: la demanda de soluciones digitales crece mucho más rápido que la capacidad de los equipos de TI. Al reducir tiempos y costos de desarrollo —hasta diez veces más rápido que los métodos tradicionales—, el low-code/no-code libera a los programadores profesionales para enfocarse en tareas más complejas. Hacia 2026, estas plataformas se integran cada vez más con IA generativa, permitiendo crear aplicaciones a partir de instrucciones en lenguaje natural, lo que acelera aún más la innovación. Al mismo tiempo, surgen retos de gobernanza y seguridad, conocidos como shadow IT, que obligan a nuevas formas de coordinación entre negocio y tecnología.
Ejemplo práctico:
En una empresa o dependencia pública, un equipo administrativo puede crear una aplicación interna para gestionar trámites, solicitudes o inventarios sin esperar meses a que TI la desarrolle. Mientras tanto, el área de tecnología establece reglas de seguridad y arquitectura y trabaja junto con el negocio en equipos mixtos (fusion teams), asegurando que estas soluciones sean ágiles, seguras y escalables.
Lo que estas tendencias nos dicen sobre el desarrollo digital
Las 15 tendencias tecnológicas que marcarán el rumbo hacia 2026 muestran con claridad que la transformación digital ya no es un proceso sectorial ni opcional. Es un fenómeno transversal, que atraviesa la economía, la salud, la movilidad, la seguridad, la sostenibilidad y la forma en que se organizan los Estados y las empresas. Desde agentes de inteligencia artificial y redes 6G, hasta identidad digital descentralizada y plataformas low-code, la tecnología avanza hacia sistemas más autónomos, interconectados y presentes en la vida cotidiana.
Sin embargo, el verdadero impacto de estas tendencias no está garantizado. Su adopción plantea nuevos desafíos de gobernanza, regulación, seguridad y desarrollo de capacidades, que requieren decisiones informadas y de largo plazo. La experiencia internacional muestra que los países y organizaciones que mejor aprovechan estas tecnologías no son necesariamente los que innovan primero, sino los que construyen entornos habilitadores: infraestructura adecuada, marcos regulatorios claros, talento capacitado y una visión compartida del desarrollo digital.
Para México y América Latina, estas tendencias representan tanto una oportunidad como una responsabilidad. Aprovecharlas puede ayudar a cerrar brechas históricas y mejorar la calidad de vida de las personas; ignorarlas o adoptarlas sin estrategia puede profundizar desigualdades existentes. Mirar hacia 2026, entonces, no es solo anticipar el futuro tecnológico, sino decidir qué tipo de desarrollo digital queremos construir y para quién.

Su experiencia en el sector público y académico la han convertido en una de las principales promotoras de la transformación digital. Ha desempeñado cargos de alto perfil como Subsecretaria de Comunicaciones y Comisionada de la Cofetel. Tiene un profundo conocimiento de políticas y regulación de las telecomunicaciones y radiodifusión y 35 años de experiencia como consultora de tecnologías de la información y las comunicaciones en América Latina, Europa y la región Asia Pacífico. En marzo de 2021 fundó Centro México Digital para fomentar la transformación digital centrada en las personas y las micro, pequeñas y medianas empresas.
7 enero, 2026
Lorem


